Tiempo de lectura: 4 minutos

Como seres humanos, solemos caer en el error de prestar atención a cosas superficiales, haciendo a un lado una parte fundamental de nuestra vida: el alma. Por suerte, nunca es tarde para hacer algo al respecto y podemos recurrir a la meditación de sanación cuando sentimos que algo quebranta esta parte de nosotros.

El alma, aunque puede tener distintas definiciones según las creencias de cada uno, representa la esencia de lo que somos. Podríamos decir que, sin un alma, el cuerpo no es más que un ser inerte e inanimado.

Entonces, ¿qué podemos hacer cuando nos “duele” el alma? ¿Cómo liberarnos de todo aquello que nos abruma? Veamos.

Artículo relacionado: Meditación ho’oponopono: La oración hawaiana del perdón

Emociones y meditación

6 emociones basicas

Muchos de los padecimientos que nos aquejan hoy en día tienen su origen en la constante exposición a situaciones desafiantes que nos sumergen en el estrés. También, es probable que el estilo de vida moderno y sus exigencias sean detonantes de ansiedad, depresión, nervios y otras emociones que pueden causar un desequilibrio en nuestra vida.

Por fortuna, podemos recurrir a prácticas como la meditación de sanación del alma, la cual nos ayuda a gestionar mejor nuestras emociones, a la vez que nos desprendemos de aquellos pensamientos y sentimientos que nos hacen sentir dolor emocional.

Descarga la app de Elefante Zen

Como lo señala una publicación de la Clínica Mayo, meditar es simple, no es caro y tampoco requiere que tengamos equipos especiales. Simplemente, si le dedicamos algunos minutos diarios a su práctica, podemos volverla nuestra aliada para calmar la mente y sanar el alma.

Artículo relacionado: 4 meditaciones guiadas de 10 minutos para sanar

Meditación de sanación: ¿cómo podemos empezar?

Meditar no solo nos ayuda a sanar, sino que contribuye en diferentes aspectos de nuestra vida; desde mejorar las condiciones para conseguir un sueño profundo, hasta tranquilizarnos en momentos de zozobra. La meditación es una herramienta práctica y excelente para incrementar nuestro bienestar

Tal y como lo señalábamos anteriormente, el alma puede sufrir duros reveses en el transcurso de nuestra vida. Por eso, llega un momento donde nos resulta conveniente someterla a una meditación de sanación. Pero, ¿cómo empezar?

Encontrar los principales factores negativos por medio de la retroalimentación surge como primer paso para iniciar el proceso de meditación. De este modo, hemos de reconocer si nuestras heridas provienen de hechos pasados y empezaremos a tomar acciones para sanar.

Así, aceptar los daños y perdonarnos será el siguiente paso durante la meditación; la dualidad siempre hará mella en nuestra vida espiritual, por lo tanto, lo bueno y lo malo debe ser aceptado con el fin de convertirlo a nuestro favor en modo de perdón.

Sobra decir que no importa en qué momento pongamos en práctica esta forma de meditación. Incluso, no hay una sola técnica para entrenarlo. Lo más importante es que sea algo constante y que procuremos hacerlo en lugares tranquilos.

Lo ideal es que logremos un estado superior de concentración. Por ello, podemos probar varias técnicas hasta sentir que no nos cuesta trabajo.

Las técnicas de meditación de sanación del alma pueden incluir:

  • Mantras y oraciones.
  • Meditación para la bondad amorosa.
  • Meditación para la compasión.
  • Ejercicios de escaneo corporal y visualización.

En un principio, necesitamos orientarnos para introducirnos en estas formas de meditación. Por eso, podemos recurrir a academias de meditación, o bien, nos podemos apoyar con herramientas como las que nos brindan las aplicaciones de meditación.

Esta meditación guiada está especialmente diseñada para la sanación de cuerpo y mente:

No te pierdas: Meditación guiada corta de 3 minutos

La sanación del alma no es inmediata

Finalmente, debemos tener en cuenta que sanar el alma no es algo que se logre con una sola práctica de meditación de sanación.

Es necesario ser constantes, hacerlo de forma progresiva, siempre sin tratar de forzar los sentimientos.

Así, con unos 10 o 15 minutos de práctica diaria podemos empezar a experimentar sus beneficios.

Sigue leyendo: 10 beneficios de la meditación en tu cuerpo y mente